Todas estas variedades de extremos se pueden fabricar con diferentes distancias del cuerpo del resorte.
Los resortes de torsión tienen extremos que se giran en deflexión angular u ofrecen resistencia a fuerzas de torsión aplicadas externamente.
El alambre mismo es sometido a fuerzas de flexión más que de torsión (como se esperaría por su nombre).
Los resortes de torsión de este tipo suelen tener un enrollado cerrado, tienen un diámetro de espiral reducido y aumentan en longitud corporal cuando se flexionan. El diseñador debe considerar los efectos de la fricción y la deflexión del brazo sobre la torsión.
Los resortes de torsión pueden consistir en un resorte de torsión doble y tener un espacio entre las espirales para minimizar la fricción. Los resortes de torsión dobles consisten en una sección de espiral derecha y otra izquierda conectadas, y funcionan en paralelo.
Las secciones se diseñan en forma separada, y la torsión total que se ejerce es la suma de las dos.
La resistencia de los resortes
El nivel de resistencia en los extremos de un resorte suele ser mayor que el que se da en su parte media. Se recomienda un radio de curvatura mínimo de 11/2 veces el diámetro del alambre. Los diseños deben garantizar que la resistencia en la torsión del extremo no exceda un 40 a 50% de la fuerza de tensión, y que la resistencia en la flexión de los extremos no rebase el 75% de la fuerza de tensión.
Los resortes de compresión son resortes helicoidales de espiral abierta que ofrecen resistencia a una fuerza de compresión axial. Usualmente estan enrollados en forma de cilindro de diámetro constante.
Según el uso previsto, existen otras formas comunes de los resortes de compresión, entre ellas: cónicas, cóncavas (barril), convexas (reloj de arena) o varias combinaciones de éstas.